Revisar la fruta tropical para asegurar que cumple con el calibre, color, madurez y calidad exigidos por el cliente.
Separar la fruta que presenta defectos, daños o no está en el punto de maduración correcto
Colocar la fruta en los envases finales (cajas de cartón, mallas, bolsas, cestas) siguiendo las instrucciones de empaquetado (peso, unidades)
Manipular la fruta con delicadeza para evitar golpes o magulladuras, especialmente en frutas delicadas como el aguacate o el mango.
Colocar la etiqueta correspondiente a la marca, origen, peso y/o trazabilidad en el envase.