Realizar visitas al domicilio de los clientes para verificar las instalaciones.
Comprobar que el proyecto de cocina se adapta correctamente al espacio disponible.
Tomar medidas y elaborar o corregir planos cuando sea necesario.
Realizar pequeñas modificaciones técnicas del diseño para asegurar la viabilidad de la instalación.
Dar soporte técnico a los equipos de montaje.
Revisar las instalaciones una vez finalizadas para garantizar la calidad del trabajo.
Gestionar incidencias, remates y servicios postventa.